Archive for Septiembre, 2010

ABUELOS CANGURO - ABUELAS NIÑERAS

Jueves, Septiembre 23rd, 2010

Algunas de mis viejas amigas ( viejas no tanto por la edad, sino por el tiempo que hace que somos amigas, que conste) han cambiado mucho en estos últimos años. Han cambiado sus hábitos, sus costumbres y me han dejado de lado, salvo para tener largas charlas telefónicas. Poco más. Me estuve preguntando durante tiempo qué diablos les pasaba, aunque ya sabía la respuesta: se habían convertido en abuelas. Vamos, que sus hijos/as les habían dado nietos. Y digo “dado” con toda la intención: los habían parido y poco después, pasado un tiempo corto y prudencial, los hijos habían organizado su nueva vida de padres en función de la existencia de las abuelas. Les metieron los nietos en sus brazos, en sus casas y ahí se han quedado dias enteros, tardes enteras, noches si hace falta,  hasta que se van haciendo mayores y les llega la hora de ir al cole o, como mucho, un rato a una guardería. (more…)

ENGAÑAR A LOS PIRATAS AFRICANOS

Viernes, Septiembre 17th, 2010

Cuenta Der Spiegel esta semana una cosa muy curiosa. (Para poner en antecedentes a los lectores, añadiré que el Spiegel es como la “biblia” de cientos de miles de alemanes: lo que allí se dice no se cuestiona y “va a misa”). Bueno, la curiosidad tiene que ver con los piratas de Somalia y cómo una compañía naviera alemana con sede en Dortmund ha encontrado la forma de estropearles la jugada. Vamos, el secuestro de barcos y personas.

El “Magellan Star”  es un carguero que formaba parte de un convoy que pasaba por el Índico cerca del “cuerno de África”. Era el tercero de los barcos que componían la expedición. Por estas cosas del mar, el “Magellan Star” acabó separado de la “troupe”, momento que aprovecharon los piratas de Somalia para abordar el barco y subir a bordo.

piratas-en-somalia-el-magellan-star-en-primer-plano-foto-dpa-dr-peters-gruppe.jpg

El “Magellan Star” con un cargamento, tiempo antes de ser abordado por piratas somalíes. Foto: DPA/Dr. Peters Gruppe

Una vez arriba “¿qué diablos pasa aquí?. ¿Dónde está la tripulación para secuestrarla y pedir un rescate?”.  “Esto no está pasando, no puede ser un barco fantasma” . Buscaron y volvieron a buscar por todo el barco: nadie.  Cabreados como monos, no se les ocurrió mejor idea que llamar a las oficinas de la compañía naviera, Dr. Peters Gruppe de Dortmund. “¡Oigan, que aquí no hay nadie para secuestrar y pedir un rescate. Esto no es serio. Digan dónde se han metido los marineros, el capitán, todos¡” . Los navieros alemanes no hicieron caso de la llamada, no dieron ni una pista, claro. Y de repente ¡clac!. Los motores del barco se paran. A pesar de ser unos motores sofisticados, los piratas somalíes saben latín e intentan ponerlo en marcha. Nada, no arrancaba. No había forma de (more…)

LOS PEORES ATASCOS DEL MUNDO

Domingo, Septiembre 5th, 2010

Tengo que dejar Berlín por unos días. Viene a recogerme un taxi para llevarme al aeropuerto de Tegel. Cuando salgo a la calle, me espera un Mercedes impresionante. Último modelo supongo, asientos de cuero, aire a gusto del consumidor, techo transparente… y al volante, -negro pantalón, negro chaleco, negra camisa, pelo negro-, una especie de punki con los laterales del cogote pelados al cero, una cresta estupenda y por detrás mezclados pelos sueltos y unas rastas. Todo negro. Mucha plata en los dedos y las orejas. Y la música a tope con rock de los 60/70. No es turco, como muchos taxistas berlineses, pero tiene un extraño acento. Dice “Tigel” en vez de “Tegel”, “oki” en vezde “okey” y tiene muy buenos modales y muy buen humor. En Madrid he visto taxis zarrapastrosos (cada vez menos, por suerte), pero nunca un taxista con estas pintas conduciendo un coche de lujo. Nos entendemos básicamente en inglés. (No hay como estar en un país cuya lengua conoces muy mal, como el alemán, para terminar de aprender el puñetero inglés que siempre había quedado a medio soltar). Conduce rápido, demasiado para mi gusto. Pretende adelantar a una “foca” por un pequeño hueco que dejaba en el carril derecho y acabamos montados en la acera. No se cuántos pecados horribles y juramentos le soltó mi taxista al conductor de la “foca”, mientras a mí se me saltaban el corazón y las lágrimas del susto. (more…)