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SUDÁFRICA DETRÁS DEL FÚTBOL Y LAS VUVUZELAS

Sábado, Junio 19th, 2010

No me gusta el fútbol. Algunos futbolistas sí. Cuando miro de soslayo algún partido en televisión, admiro a esos chicos tan estupendos y tan en forma que da gusto verlos. Vamos que, como decía Rosa Chacel, “el fútbol no me interesa en sí mismo, pero luego salen esos chicos en pantalón corto y están tan …!”. Creo que la cita era así. A ella le gustaban esos derroches de muslos bien formados que lucen los chicos del fútbol cuando se ponen a la faena balompédica.  Vale, mucho chico así en los campos de fútbol de Sudáfrica. Mucho follón en las gradas, muchas caras pintadas con los colores de turno según el partido y mucho ruido de moscardones cojoneros que hacen las ya famosas vuvuzelas. Todos, por un equipo u otro miramos estos días a Sudáfrica. Y de este país sabemos aquello del apartheid, los negros por un lado, los blancos por otro. Luego, el final oficial de esa discriminación.  La salida de Mandela de la cárcel, su mandato al frente del país, su bonhomía… y poco más. Lo que nos han enseñado en el cine y en algún documental. Poco de la realidad actual.

Así que me he dedicado a buscar por lugares varios esa realidad que, escondida o no, está más allá de los campos de fútbol y la trompetillas.

A Sudáfrica, llegan a diario de países de su entorno, principalmente Zimbawe, multitud de emigrantes y refugiados. Sudáfrica, país emergente, es un reclamo para los miles de desamparados  que mueren de hambre en otros lugares próximos.

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Cola de inmigrantes procedentes de Zimbawe a la espera de ser registrados en un refugio habilitado para hombres. Enero de 2010. Foto: Darryl Evans / Médicos sin Fronteras.

Médicos sin Fronteras elaboró un informe (“La vida de los migrantes y refugiados en Suráfrica”) en el que cuentan, entre otras muchas cosas que, cuando los huídos consiguen atravesar la frontera y entrar en Sudáfrica,  no solo pagan el precio a las mafias de 150 dólares, -una fortuna para cualquier desposeído-, sino que además las bandas de criminales sudafricanos (more…)